Acabo de terminar de fumarme el primer cigarro en dos días, venta abierta de par en par, mano derecha desviando el humo hacia afuera y mis cinco (o seis?) sentidos pendientes de la puerta, de aquel sonido que la llave hace al anunciar el término de mi mini-libertad. Un poco Bridget Jones, si lo pienso bien. En fin, el punto es que desde hace días que siento la necesidad de teclear sin parar y hoy, cuando para mi sorpresa desperté cerca de las 10 am en vez de pasadas las 12, decidí que sería un buen día para ello. Así que, no sé, here we go o algo así, contaré mi historia actual o por lo menos parte de ella. . Contarlo todo sería una estupidez.
Todo empezó hace más o menos tres semanas, and for the record, no fue al momento de su llegada, ni durante las conversaciones previas al carrete. . Tampoco cuando decidimos que sería una buena idea tener 15 otra vez y jugar Nunca, nunca seguido de Verdad o Penitencia. . No, por muy fuertes que hayan sido las confesiones que salieron a luz entonces, creo firmemente que todo comenzó cuando el resto se había ido y yo había apagado el último cigarro de esa noche/madrugada, porque fue entonces cuando lo escuché decir:
- Y. . bueno. Ehm. Qué quieres hacer ahora?
__________________________________ . .
. . y seguiré más rato, u otro día.
Todo empezó hace más o menos tres semanas, and for the record, no fue al momento de su llegada, ni durante las conversaciones previas al carrete. . Tampoco cuando decidimos que sería una buena idea tener 15 otra vez y jugar Nunca, nunca seguido de Verdad o Penitencia. . No, por muy fuertes que hayan sido las confesiones que salieron a luz entonces, creo firmemente que todo comenzó cuando el resto se había ido y yo había apagado el último cigarro de esa noche/madrugada, porque fue entonces cuando lo escuché decir:
- Y. . bueno. Ehm. Qué quieres hacer ahora?
__________________________________ . .
. . y seguiré más rato, u otro día.



